Reseña del libro “Réquiem al pie de barrios altos. Las pesadillas de la hija del marqués” de Ladislao Plasencki


A pesar de tocar un tema del que se ha escrito mucho en los últimos 20 años el autor nos lleva a una visión onírica del asunto, cuya repercusión social, política y mediática fue trascendente para el futuro del Perú, tanto así que un presidente sigue preso, entre otros, por ese hecho. Por ello es trascendental la propuesta de Plasencki que desafía el hecho a novelarlo y presentarlo como sueños, como pesadillas más allá del tiempo.

La historia hace un paralelo temporal entre el marqués José de Taboada (conocido como el mulato Gil de Castro) que vivió en la casona del jirón Huanta 840 en los Barrios Altos en Lima y el hecho de la masacre. Si bien no da detalles políticos de la misma, diversos testimonios son novelados por el autor para contar la magnitud y descarnamiento del mismo.

Pero el punto clave y diferente de la novela, a parte del paralelo temporal en la casona limeña, está en la presencia de la mulata Romina, hija del marqués quien sueña con una vida paralela en el tiempo, recorriendo el mismo espacio, sueños diversos que son pesadillas sangrientas cuyo fin siempre es la violencia, el temor, la incertidumbre…

Fueron cinco las pesadillas, cinco noches de terror, pero que concuerdan precisamente con la verdadera esencia de la masacre de 1991, la fuerza del drama recorre la novela otorgándole un sonido de violencia viva que sigue latiendo al interior de la casona hasta ahora. La novela intenta, con relativo éxito, retratar estas vivencias con testimonios y crónicas, con manifestaciones tenebrosas surgidas del recuerdo, de la carne desangrada, de odio irracional, de comandos sin cabeza, de vivos ya muertos por su deshumanización.

La historia incluye secretos familiares que se desentrañan en el devenir de la violencia, que se entremezclan con chispazos de actualidad y realidad del día de la masacre, se muestran también acciones libertarias de un marques moderno y abolicionista, cuya actividad en la corriente libertadora del sur pudo ser determinante para la victoria, no se dice eso, pero se muestra un heroísmo y determinación en esa línea.

Demás está decir de la cuidada edición y el gran retrato de la portada, del meticuloso trabajo de corrección. Aun así, carece, muchas veces en los diálogos, de un vocabulario según el contexto del personaje, un ejemplo claro es con la “negra Petronila” que utiliza palabras de un lenguaje estándar cuando su usanza no le lleva a tales términos. Sin embargo, esto no le quita sencillez en las palabras, aun cuando su trama es más compleja.

Por: Willy Saavedra Villacrez

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